
En el primer trimestre de 2025, España se posiciona entre los 10 principales emisores de bonos y préstamos sostenibles en Europa, pese a la desaceleración general del sector.
Europa emitió 169.000 millones de euros en bonos y préstamos ESG durante el primer trimestre de 2025, según el Q1 2025 ESG Finance Report de la Asociación de Mercados Financieros de Europa (AFME). Aunque la cifra parece robusta, representa una caída del 27% respecto al mismo periodo de 2024 y se convierte en el registro más bajo desde 2022.
Este retroceso responde a diversos factores: desde el giro conservador y escéptico hacia lo «verde» en Estados Unidos, hasta la inestabilidad arancelaria impulsada por las políticas de Donald Trump.
Los más afectados han sido los préstamos vinculados a la sostenibilidad y los créditos verdes, con un desplome de casi la mitad frente al año pasado. Y, sin embargo, España ha logrado destacar con 10.000 millones de euros emitidos, consolidándose en el top-10 europeo.
El 7 de mayo de 2025, Iberdrola hizo historia al convertirse en la primera empresa española en emitir un bono bajo el nuevo estándar europeo EU GBS (European Green Bond Standard), activo desde diciembre de 2024. La operación recaudó 750 millones de euros a 10 años, destinados a financiar proyectos renovables, tanto activos como en construcción.
Además, fue la primera empresa en el mundo en cumplir simultáneamente con el EU GBS y con los Principios de los Bonos Verdes de la Asociación Internacional de Mercados de Capitales (ICMA). Un doble aval que sitúa a Iberdrola a la cabeza de la sostenibilidad financiera global.
En paralelo, la Junta de Andalucía cerró una emisión de 1.000 millones de euros a 10 años el pasado 4 de marzo, dentro de su ya consolidado Marco de Finanzas Sostenibles (vigente desde marzo de 2021). Es la séptima colocación ESG realizada por la comunidad autónoma, que suma un total de 4.850 millones de euros en emisiones sostenibles.
Esta operación la sitúa entre las principales emisiones ESG individuales de Europa. Una noticia que rompe con la narrativa habitual de Andalucía en el ámbito económico y la coloca en el mapa verde financiero del continente.
España no lidera, pero se mantiene firme. Según el informe de AFME, nuestro país cuenta con aproximadamente 70.000 millones de euros en bonos verdes en circulación, superando a Noruega y Dinamarca, y quedando justo por detrás de Alemania, Francia, Países Bajos, Reino Unido, Italia y Suecia.
En cuanto a los bonos sociales, el escenario es similar. Además, el Banco de España reporta que los bonos verdes representan ya el 5,4% de sus carteras, un indicador claro de su creciente peso en las finanzas institucionales.
Con 29.000 millones de euros emitidos en el primer trimestre de 2025, Italia se posiciona como el líder europeo en bonos y préstamos ESG, seguida de cerca por Francia. Solo el país transalpino concentró el 54% de los bonos sostenibles emitidos en Europa.
La emisión de bonos verdes se redujo un 19% interanual, pero aún fue la categoría de mayor volumen, con 82.000 millones de euros generados. Por contraste, los bonos sostenibles fueron los únicos en mostrar crecimiento, con un aumento del 24% respecto a 2024. Los bonos sociales y los ligados a sostenibilidad, en cambio, siguieron bajando.
Además, la proporción de bonos ESG respecto al total de emisiones europeas se situó en 12,5% en el primer trimestre, un 17% menos que en 2022.
Además del caso de Iberdrola, otros emisores han apostado por el nuevo estándar europeo de bonos verdes. En el primer trimestre del año, colocaron bonos con este sello entidades como:
Este nuevo marco busca aumentar la transparencia, prevenir el greenwashing y ofrecer garantías reales sobre la sostenibilidad de las inversiones. Un cambio de paradigma que pone orden en un mercado hasta ahora demasiado laxo en definiciones.
A escala mundial, los fondos ESG alcanzaron los 10,5 billones de dólares en el primer trimestre de 2025, con un crecimiento interanual del 4%, impulsado principalmente por el auge de los bonos y fondos del mercado monetario.
En cuanto a rentabilidad, el diferencial entre los bonos ESG y sus equivalentes tradicionales se estrechó: de 0,42 puntos básicos en enero a 0,32 en marzo. Esto indica una mayor confianza del mercado en los activos sostenibles.
La fiebre verde de años anteriores parece haberse templado. Las cifras muestran una ralentización que algunos interpretan como una transición hacia la madurez, mientras otros hablan abiertamente de una “burbuja verde” que empieza a desinflarse.
En cualquier caso, mientras Estados Unidos recula y otros mercados dudan, Europa mantiene el timón, y España se consolida como un actor relevante, aunque no protagónico.
No lideramos, pero ya no miramos desde la grada. Estamos en el terreno de juego.
Haz que tus productos y servicios sean visibles para quienes valoran el cuidado del planeta, conecta con nuevas empresas y consumidores responsables mostrando el compromiso ecológico de tu negocio. Contribuyamos juntos a un entorno más saludable y próspero para las próximas generaciones

Nuevo Estatuto de la AEMET: más ciencia, menos burocracia y un papel clave ante el cambio climático en España. La AEMET se…

La Ludwigia grandiflora avanza en Madrid y amenaza la Casa de Campo. Así funciona esta invasión silenciosa. Una planta invasora pone en…

Startup española convierte el plástico del Mediterráneo en productos industriales y ya ha retirado un millón de toneladas. Gravity Wave recicla redes…

Cee, costa de ballenas: factoría fantasma, rorcuales varados, arte urbano y bioluminiscencia para una Galicia crítica e inolvidable. De factoría a mirador:…

España supera los 47.000 puntos de recarga eléctrica, pero ¿es suficiente para impulsar la movilidad sostenible? Aumentan los cargadores rápidos en España,…